CALATAYUD
Corría la segunda parte de la década de los cincuenta, y con motivo de las frecuentes visitas del Obispo de la Diócesis, Don Manuel Hurtado, cuando los vecinos del Barrio de San Antonio pidieron al Obispo que se les atendiera espiritualmente. Para responder a esta petición, ordenó el Sr. Obispo que se celebrase una Misa, todos los días de fiesta, en la Capilla de San Antonio existente en el Barrio. Fue tal la aceptación que tuvo esta Misa que en Noviembre de 1.957, aparece un decreto del Obispo mandando que se digan dos Misas con predicación catequética, a lo que los vecinos responden con una mayor asistencia y devoción. Ante estos hechos, es el Barrio y es también el Ayuntamiento los que solicitan del Sr. Obispo que se eleve a la categoría de Parroquia la devoción y asistencia de los fieles nacida en torno a la Capilla de San Antonio. Se comienzan los trámites para el levantamiento de dicha Parroquia, y lo primero que hay que pensar es en una Iglesia más capaz y dotada de los medios indispensables para realizar sus actividades pastorales. Nos hace falta un local o un terreno. En Junio de 1.958, el Ayuntamiento de Calatayud, ofrece unos terrenos (los que ocupa hoy la Iglesia y la casa) y el 5 de Agosto de 1.958 es aprobada en sesión del Ayuntamiento la cesión de estos terrenos a favor del Obispado para la construcción de dicha Iglesia Parroquial.