FERNANDO EL CATOLICO, 2
BELMONTE DE GRACIAN
976892204
La iglesia parroquial, dedicada a San Miguel, es gótica, del siglo XV, y ocupa una explanada intermedia a escasa distancia de la plaza donde se levanta la Casa Consistorial.En el interior de la iglesia, yeserías talladas barrocas de tradición mudéjar, una nave con capillas entre los contrafuertes, cubierta con bóveda de crucería estrellada, y ábside poligonal al exterior, y semicircular en el interior. En el año 1634 fue renovada la decoración en las bóvedas. Y el ábside poligonal, de siete lados, decorado al exterior con paños de rombos y cruces separadas por frisos de esquinillas, decoración de gran importancia para el mudéjar aragonés. La portada es renacentista, de corte herreriana. En el exterior destaca la torre cuadrada de los pies junto al muro sur, sobre basamento de mampostería y decorada con labor mudéjar de ladrillo resaltado, esta torre campanario de tipo alminar almohade, con escalera interior cubierta primero con bovedillas escalonadas de cañón y luego por aproximación de hiladas; decorada con platos y columnas de cerámica, frisos de esquinillas y de espina de pez, así como dos paños de arcos apuntados entrecruzados. Es de destacar que en ella se conserva la pila bautismal donde se bautizó Baltasar Gracián y en la Casa Parroquial de la localidad se guarda partida original de bautismo del mismo Torre de origen musulman data del siglo X pasando a manos aragonesas en los inicios del siglo XII, situada en un cerro próximo al pueblo Iglesia mudéjar en piedra y ladrillo, reformada en época barroca Cerca, también, del edificio que fue cuna de Baltasar Gracián. El templo tiene amplias proporciones, construido a base de piedra y ladrillo. La torre sube con planta cuadrada, a los pies, con basamento de piedra que luego resalta decorada en labores mudéjares de ladrillo. El interior se compone de una nave sin crucero. Se abren las capillas en los contrafuertes, alcanzando profundidad. El ábside, que es poligonal en la parte exterior, cierra de forma semicircular en el interior. Es un conjunto grato a la contemplación del viajero, que se extasía admirando la bóveda estrellada decorada con claves de madera, en la nave, de cascarón y cañón con lazos barrocomoriscos en el primer tramo del templo y en el ábside. Una inscripción recuerda que la iglesia fue renovada en 1634.