PLAZA DEL OLIVO
CALATAYUD
Para hacer un reconocimiento público a este gremio, el artista bilbilitano Luis Moreno Cutando, realizó una escultura de bronce. Es un bajorrelieve que narra el proceso de creación de las cuerdas tal y como se realizaban en antaño. Este monumento se encuentra en la Plaza Del Olivo, donde se encuentra el Oratorio de Ruzola, hoy sede de la Cofradía de San Pascual Bailón, patrón de los sogueros. Durante muchos años, la industria del cáñamo era uno de los principales motores económicos de la ciudad. En los 15 ríos que bañan la Comarca de Calatayud, en el siglo XVIII, la tercera parte de sus cultivos estaban destinados al cáñamo. Posteriormente en el XX se sustituyeron por remolacha y frutales. En 1607, el Consejo de Calatayud elaboró un Estatuto de Cáñamo y Sogueros para salvaguardar la calidad del producto. Con él realizaban cuerdas y alpargatas. La siembra de los cañamones a boleo la realizaban en primavera y se arrancaban verdes en verano, dejándose secar. Posteriormente las colocaban en fardos y las llevaban a las albercas para finalizar el proceso. Fabricaban cuerdas y maromas para la Armada Española, pues eran muy apreciadas por su calidad. Con el norte realizaron intercambio de cuerdas por pescado, en este caso de congrio, que secaban con anterioridad y lo traían hasta Calatayud, donde se convirtió en plato tradicional bilbilitano. Estos trabajos con las sogas desaparecieron en los años 60, con la llegada de la industrialización.